El destino mexicano combina reuniones de pequeña escala con gastronomía, naturaleza y experiencias locales para responder a la creciente demanda del segmento corporativo.
Además de una infraestructura adecuada, los viajeros corporativos de hoy buscan destinos capaces de ofrecer experiencias diferenciadas que complementen la agenda de negocios.
En este escenario, Colima impulsa una propuesta enfocada en el MICE boutique, un segmento que propone reuniones ejecutivas, viajes de incentivo, consejos directivos y encuentros corporativos de grupos reducidos.


A diferencia de los grandes centros de convenciones orientados a eventos masivos, este modelo apuesta por encuentros de menor escala con un alto grado de personalización. El objetivo es que la experiencia no solo se centre en la sala de reuniones, sino que integre actividades de convivencia, bienestar y bleisure (business + leisure), una tendencia que combina trabajo con gastronomía, naturaleza, cultura y descanso.
En una misma jornada es posible realizar una sesión ejecutiva frente al mar en Manzanillo, disfrutar una experiencia gastronómica basada en productos locales, recorrer el Pueblo Mágico de Comala o participar en actividades de integración en entornos naturales, reduciendo los tiempos de traslado entre hoteles, recintos y atractivos turísticos.
La oferta complementaria fortalece esta propuesta con recorridos por manglares y esteros, experiencias de bienestar como temazcales, campos de golf, surf, liberación de tortugas durante la temporada, degustaciones de sal artesanal, mezcal, cerveza y café, además de circuitos culturales que permiten a los asistentes conocer la identidad del estado mientras fortalecen la convivencia entre equipos de trabajo.
La infraestructura también acompaña el crecimiento de este segmento. Manzanillo concentra una importante oferta hotelera con espacios para reuniones y convenciones, respaldada por una conectividad aérea y terrestre que facilita la llegada de grupos corporativos provenientes de distintos mercados.
El potencial de esta estrategia encuentra sustento en el comportamiento de la industria. De acuerdo con el Barómetro de la Industria de Reuniones 2024, el sector aporta el 1.83% del Producto Interno Bruto nacional, registró un crecimiento interanual de 11.47% y genera más de un millón de empleos directos e indirectos.
México ocupa además el quinto lugar mundial en generación de empleo dentro del turismo de reuniones, el séptimo por su contribución al PIB del sector, el sexto por gasto promedio por participante y el noveno por derrama económica por evento.
En el ámbito internacional, la International Congress and Convention Association (ICCA) ubicó a México en la posición 21 del mundo durante 2025, con 191 congresos internacionales, reflejando el dinamismo que mantiene este mercado.






