En el universo del turismo, los hábitos de lectura durante los trayectos se han convertido en un indicador de cómo los viajeros gestionan su tiempo y emociones en movimiento.
La elección del libro que acompaña un viaje refleja estados de ánimo, necesidades de desconexión o búsqueda de herramientas. Según IATI Seguros, los títulos más recurrentes en las maletas de los viajeros responden a esta lógica de adaptación al ritmo del trayecto.

Entre las obras más elegidas destacan El acto de crear de Rick Rubin, que invita a reconectar con la creatividad desde una perspectiva vital; Los dones de la imperfección de Brené Brown, guía para desacelerar y abrazar la vulnerabilidad; y Let Them de Mel Robbins, que propone soltar el control y reducir la carga mental.
A estos títulos se suman Hábitos atómicos de James Clear, con su enfoque práctico sobre pequeños cambios sostenidos, y el clásico El arte de la guerra de Sun Tzu, cuya estructura breve y atemporal lo convierte en un acompañante ideal para trayectos fragmentados.
La forma de leer también se transforma en viaje. Los audiolibros han ganado terreno, con un crecimiento superior al 160% en consumo diario según Edison Research, impulsados por traslados largos y tiempos interrumpidos.
El libro físico, en cambio, se reserva para momentos de calma, mientras que el ebook se ha convertido en una opción práctica para quienes buscan variedad sin peso adicional.
Independiente al formato, la lectura revela el momento emocional del viajero; algunos buscan historias que los saquen de la rutina, otros prefieren contenidos que aporten herramientas o incluso títulos vinculados al destino, como una forma de profundizar en la experiencia cultural. En este sentido, el libro deja de ser accesorio para convertirse en parte integral del viaje, marcando pausas y generando recuerdos asociados a lugares específicos.
Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros, sintetiza esta visión: “El viaje no solo se vive en el destino, también en todo lo que ocurre en el trayecto. Esos momentos, que muchas veces parecen secundarios, son los que terminan construyendo la experiencia completa. Elegir qué leer, en ese sentido, también es una forma de elegir cómo vivir el viaje”.






