Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte entraron nuevamente en un periodo de aislamiento que se prolongará por cuatro semanas.
Todas las tiendas y actividades no esenciales cerrarán, incluyendo, por supuesto, el sector de viajes y turismo. Bajo las nuevas medidas, “No se permitirán pernoctaciones ni vacaciones fuera de las residencias principales, incluidas las vacaciones en el Reino Unido y en el extranjero”, establece el mandato. Por supuesto, se insta a los ciudadanos a no abandonar sus hogares a menos que sea para educación, trabajo esencial, ejercicio o para compras de primera necesidad. El anuncio, revelado recientemente, tomó por sorpresa a muchas compañías de viajes, ya que en días pasados el gobierno británico había agregado a Canarias a la lista de corredores seguros. Según organizaciones como Airlines UK y la Asociación de Operadores de Aeropuertos, este anuncio “es una inversión de 180 grados de la política”.




