La ciudad californiana, se alista para recibir una pieza que busca convertirse en un emblema de identidad, pertenencia y memoria para la comunidad latina.
Se trata de una Catrina de aproximadamente 10.5 metros de altura —34 pies—, que será instalada en Oakland como la más alta de Estados Unidos y cuya elaboración está a cargo de artesanos mexicanos en el centro del país.
El proyecto, impulsado por Unity Council y presentado ante medios de la industria turística en la Ciudad de México, nació como una extensión del Festival Día de los Muertos que esta organización realiza desde hace 31 años.
De acuerdo con los organizadores, la decisión de crear la pieza respondió a la necesidad de preservar las raíces culturales y fortalecer el sentido de pertenencia de una comunidad que ha hecho de Oakland su hogar.

La pieza busca representar la fuerza cultural de los latinos de Oakland, particularmente de origen mexicano. Datos recientes del U.S. Census Bureau señalan que 28.7% de Oakland es hispano o latino. Una estimación citada por la propia ciudad ubicó en 17.6% a quienes se identificaban como de origen mexicano, asimismo, se estima que cerca de 30% de los habitantes de Oakland es latino y continúa creciendo.
La iniciativa une cultura, movilidad y experiencia de destino. Oakland cuenta con vuelos directos desde Ciudad de México y Guadalajara operados por Volaris, mientras que los representantes del destino señalaron que el mercado mexicano que llega por su aeropuerto ha crecido entre 12 y 14% anual. Además, 44% de los viajeros procedentes de México se detienen en California, oportunidad para fortalecer el turismo cultural hacia Oakland.
La decisión de que la monumental figura fuera realizada en México, específicamente por “manos mexicanas”, responde al deseo de mostrar la presencia de la comunidad en el destino. La Catrina emplea la técnica tradicional del papel maché, reforzada con materiales resistentes. Pesa aproximadamente una tonelada y media y su base mide 4.50 por 4.50 metros. El diseño fue resultado de semanas de bocetaje y trabajo colectivo.
Esta figura monumental llegará a Oakland a finales de septiembre y será presentada oficialmente el 1 de octubre. Permanecerá instalada durante la temporada de Día de Muertos, en un espacio público con actividades familiares y culturales.





