En el marco de la edición 2026 de IBTM Américas, Gustavo Stauffert conversó con Rèport sobre los resultados del año y los retos que enfrenta el destino para sostener su ritmo de crecimiento.
El directivo subrayó el impacto de la Guía Michelin en la gastronomía local: “Ahora estamos teniendo que estudiar inglés porque han llegado alemanes, japoneses, franceses a su mercado, a su localito a comer birria”. El fenómeno también alcanzó restaurantes de mayor formato, como PalReal, que amplió horarios y servicios tras recibir reconocimiento. Para Stauffert, este cambio representa una oportunidad para enriquecer la experiencia de los asistentes a congresos y convenciones.
La diversificación se refleja también en el deporte. Guadalajara fue sede del clasificatorio mundial de clavados y del FIBA Preolímpico Femenil. Pero el último trimestre será aún más intenso con la llegada de ITB Américas, 50 Best Restaurants Latinoamérica y la Feria Internacional del Libro. “No es una fiesta de Guadalajara, es una fiesta de las Américas”, enfatizó Stauffert, al dimensionar la responsabilidad de albergar un encuentro continental.
El directivo anticipó que “octubre va a ser un mes extraordinario en cantidad de eventos” y estimó que la ciudad podría cerrar 2026 con un crecimiento de doble dígito, aunque “el 7% está prácticamente asegurado”. La proyección incluye alrededor de 60 mil eventos apoyados y 165 reuniones trabajadas directamente.
De cara a 2027, Jalisco prepara el Año de la Gastronomía, además de encuentros deportivos y médicos internacionales como el Mundial de Fisioterapia, el Pan American Pride y el Mundial de Dermatología.
El crecimiento obliga a elevar capacidades. “Antes de la capacitación pasa por la concientización y después viene la capacitación”, señaló Stauffert, al destacar que los proveedores ya reconocen que el beneficio es colectivo. Actualmente, un tercio de los eventos son internacionales.
Otro frente es la sustentabilidad. Guadalajara será la primera ciudad latinoamericana en presentar indicadores dentro del Index Light de Sustentabilidad, con cerca de 300 métricas que evalúan desde residuos y movilidad hasta aeropuertos y hoteles. “A nosotros nos tomó cuatro años y medio llegar a este punto. Pero fue bastante rápido”, comentó sobre el proceso que involucró a Expo Guadalajara, el aeropuerto y cadenas hoteleras.
La experiencia de Intermoda demostró que los eventos pueden generar impactos positivos medibles, al reducir residuos mediante capacitación y sensibilización. Para Stauffert, este caso confirma que la sustentabilidad puede integrarse a la operación y no quedar en un discurso.
A través de una estrategia que contempla diversificar mercados, profesionalizar proveedores y medir impactos, Guadalajara mantiene su apuesta por mostrarse como un destino competitivo y con capacidad de sostener su liderazgo en la industria de reuniones.





