Con una estrategia enfocada en la diversidad cultural, las tradiciones y la herencia de sus comunidades, Louisiana se presentó en la edición 2026 de IPW, donde sus delegados destacaron la riqueza de un estado que va mucho más allá de la emblemática New Orleans.
Durante el encuentro con Rèport, Verónica Mosgrove, directora de medios internacionales de la Oficina de Turismo de Louisiana, subrayó que el estado se ha consolidado como uno de los destinos más diversos culturalmente en Estados Unidos, gracias a la influencia francesa, española, africana, caribeña y norteamericana que ha moldeado su identidad.
“La gente se sorprende mucho por lo diversos que somos culturalmente. Estamos profundamente arraigados en nuestras tradiciones y eso se refleja en nuestra música, nuestra gastronomía y en la forma en que vivimos”, explicó Mosgrove.
La ejecutiva destacó que uno de los principales atractivos sigue siendo el histórico Barrio Francés de Nueva Orleans, donde sobresalen sitios como la Catedral de St. Louis, Jackson Square y diversos museos dedicados al jazz y a la historia local. Sin embargo, insistió en que la experiencia en Louisiana no debe limitarse únicamente a la ciudad más famosa del estado.
“Siempre le digo a la gente que salga de las grandes ciudades y visite las comunidades rurales, porque son esas personas las que realmente cuentan nuestra historia”, comentó.
La oferta turística del estado incluye también experiencias vinculadas a la gastronomía y la música regional. Mientras Nueva Orleans es reconocida por su esencia criolla y por ser cuna del jazz, destinos como Lafayette ofrecen una inmersión en la cultura cajún, con sabores tradicionales y ritmos zydeco. Más al norte, el paisaje cambia por completo, incorporando montañas, bosques y una identidad más cercana al country estadounidense.
Otro de los grandes diferenciadores de Louisiana es la celebración del Mardi Gras, festividad que se vive en todo el estado con diferentes matices. Desde los desfiles de Nueva Orleans hasta versiones más familiares y tradicionales en otras comunidades, el carnaval se mantiene como uno de los motores turísticos más importantes de la región.
Mosgrove también resaltó la herencia francófona que aún permanece viva en distintas zonas del estado, particularmente en comunidades costeras y en la región de Lafayette, donde todavía se escucha hablar francés en la vida cotidiana.
Por su parte, Marie Stagg, representante de Visit Baton Rouge, puso énfasis en el crecimiento turístico del destino, capital estatal ubicada a orillas del río Mississippi y a solo una hora de Nueva Orleans.
“Es una ciudad abierta y acogedora, con una gran escena artística y culinaria. Definitivamente debe incluirse en cualquier itinerario por Louisiana”, señaló.
La ejecutiva destacó además la importancia de las universidades locales y del ambiente deportivo estudiantil, elementos que, aseguró, forman parte esencial de la experiencia cultural de la ciudad.
En la conversación, las delegadas también reconocieron la importancia de sus relatos orales, como son las leyendas populares y celebraciones estacionales. Desde el folclórico “Rougarou”, una criatura mítica presente en las historias del sur del estado, hasta las tradicionales fogatas navideñas a lo largo del río Mississippi, el destino busca atraer viajeros interesados en experiencias que los invitan a salir de los itinerarios clásicos.




