El aficionado latinoamericano está redefiniendo la logística de los eventos masivos en Norteamérica.
De acuerdo con datos de IATI Seguros, los viajes vinculados al torneo internacional de fútbol de este verano muestran un cambio radical, con estancias que alcanzan las 16 noches en promedio, casi el doble de lo registrado en ediciones anteriores.
Este fenómeno responde al auge de las rutas multidestino, ya que el 62% de los viajeros planea visitar al menos tres ciudades, combinándolas con destinos culturales, playas y pueblos mágicos. De este modo, el impacto económico refleja que el gasto por visitante crece 20% frente a otros periodos vacacionales, impulsado por la duración de los recorridos y los traslados internos.


Por su parte, la complejidad logística eleva la demanda de seguros de viaje, con un aumento de 35% en la contratación de coberturas de larga duración y 40% en pólizas específicas para eventos deportivos. Hoy, más de la mitad de los viajeros considera indispensable contar con protección médica amplia y flexibilidad ante cancelaciones.
Tendencias como el slow travel, privilegiando experiencias completas y estancias prolongadas. Para las empresas turísticas y de asistencia, el reto es acompañar trayectos más dinámicos, donde cada conexión aérea o cambio de itinerario puede alterar la experiencia.
“Estamos viendo un perfil de viajero que diseña circuitos turísticos que abarcan desde metrópolis hasta destinos coloniales, lo que incrementa la exposición a riesgos logísticos”, señaló Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros.




