Acapulco encendió emociones y emprendió un viaje al pasado con el evento “Revive la época dorada de Acapulco”, una velada especial realizada en Amares, en el marco del 50 aniversario del Tianguis Turístico México, que regresa al destino que lo vio nacer.
La noche evocó la nostalgia de aquellos años en los que el puerto marcaba el pulso del turismo internacional, combinando historia, música y una atmósfera que se exportó al resto del mundo, atrayendo al jetset internacional.
Durante el encuentro, se destacó el valor emocional de esta etapa icónica, recordada como una época que hacía “reír, bailar y disfrutar”, incluso en momentos complejos. Bajo esta premisa, el evento proyectó una visión renovada de Acapulco, invitando a los asistentes a crear nuevas memorias en un destino que busca reinventarse.
Karen Hoya, directora comercial de Grupo Ostar, subrayó que Amares es un símbolo de resiliencia. “Hablar de Amares es hablar de creer cuando parecía más difícil hacerlo”, dijo, al tiempo que enfatizó que el proyecto es resultado de la convicción de que Acapulco no solo regresaría, sino que evolucionaría hacia una propuesta más sólida y competitiva.
La propiedad, explicó, retoma la esencia de los años dorados y la transforma en una experiencia contemporánea, capaz de conectar con nuevas generaciones sin perder su identidad histórica. Este concepto se materializa en una oferta que honra el legado del destino, además de apostar por su reposicionamiento en la industria turística.
El evento también sirvió como plataforma para reconocer el esfuerzo de quienes hicieron posible la renovación de Amares, destacando el trabajo contrarreloj y la determinación de un equipo comprometido con el renacimiento del puerto.
La velada reunió a actores de la industria turística provenientes de distintos puntos del país, así como invitados globales que formarán parte del evento que honra medio siglo de sinergia entre profesionales y destinos, en la máxima fiesta para el turismo en México.




