La expo llegará a Mérida con una apuesta que también resulta atractiva para la industria de reuniones: conectar oferta y demanda, generar negocios y acercar al sector turístico a nuevos proveedores.
Óscar García Ramos, director general de Integradora de Destinos México, empresa organizadora y propietaria de Pro Agro Innovación 2026, explicó a Rèport que el encuentro evolucionó de una plataforma enfocada exclusivamente en productos agrícolas hacia un espacio que integra agroindustria, agroalimentación y Horeca. “La temática es la trazabilidad del campo a la mesa”, señaló. Detrás de la experiencia gastronómica de un hotel, de los insumos que llegan a una cocina o de la operación cotidiana de un resort existe una extensa cadena de proveedores que pocas veces se ve.
El encuentro tendrá lugar del 9 al 11 de octubre en el Centro de Convenciones Siglo XXI, Salón Ek Balam, en Mérida, Yucatán. La sede no es casual. Tras iniciar en 2018 en Chetumal, Quintana Roo, y pasar posteriormente por una experiencia internacional que contemplaba Panamá, el evento encontró en Yucatán un territorio con necesidades específicas de proveeduría tecnológica y una producción agroalimentaria con potencial para vincularse con mercados turísticos.


García Ramos recordó que la edición anterior reunió a más de 120 empresas y 2,800 compradores profesionales, mientras que la superficie creció de los 2,000 metros cuadrados originales a 5,700. Para 2026, la expectativa aumenta a 4,000 compradores, más de 350 empresas y 200 compañías expositoras.
Uno de los principales atractivos para el turismo será el pabellón ORECA, dedicado a proveeduría gastronómica, donde participarán productores de alimentos, bebidas y soluciones para hoteles y restaurantes. También habrá un escenario con cuatro chefs internacionales que cocinarán con productos participantes.
La estrategia contempla además la participación dirigida de cadenas hoteleras de la Riviera Maya y Cancún. El organizador estima alrededor de 25 cadenas vinculadas actualmente al encuentro, mientras que algunos compradores serán invitados bajo el esquema de hosted buyers, con hospedaje, transporte, estancia y alimentos cubiertos para facilitar su participación y el encuentro con proveedores.
La oportunidad para las empresas también llega a los alimentos. Equipamiento, refrigeración, hornos, congeladores, embalaje y soluciones de medición forman parte de una cadena de suministro que normalmente permanece detrás de la experiencia del huésped. Incluso maquinaria agrícola puede encontrar nuevos clientes en la hotelería, como ocurre con equipos utilizados para mover sargazo o bancos de arena.
Para el destino, el impacto esperado también es relevante. Con base en una referencia de 851 dólares de gasto por persona en eventos, García Ramos estima una derrama cercana a 530 millones de pesos entre transacciones y presencia de participantes. Además, la expectativa es elevar de 10,000 a 30,000 dólares la transacción promedio por stand.
“Nosotros vemos el registro de esas 30 mil dólares in situ, pero ya más adelante son más transacciones más amplias”, explicó García Ramos, al considerar que las relaciones comerciales pueden mantenerse durante meses.
La organización contempla desarrollar vínculos con propuestas de agroturismo, ecoturismo y experiencias productivas de Yucatán. Incluso existe apertura para crear paquetes que permitan a participantes y acompañantes extender su estancia y conocer más del estado.





