La cadena opera cinco hoteles en el estado y apuesta por el turismo de negocios, el ocio y la inteligencia artificial para mejorar la experiencia del huésped.
Puebla atraviesa un momento de grandes oportunidades para la actividad turística, impulsado por viajeros de negocios que extienden sus estancias, turismo de ocio que aprovecha la conectividad y una demanda familiar que busca servicios capaces de responder con rapidez a necesidades cada vez más específicas.
En este escenario, Wyndham Hotels & Resorts ostenta una presencia robusta en el estado con cinco propiedades que, en conjunto, se traducen en 863 habitaciones y atienden perfiles de viajero distintos.
La oferta de la compañía en Puebla incluye La Quinta by Wyndham Puebla; Wyndham Puebla Angelópolis; la Ex Hacienda de Chautla y La Quinta en San José Chiapa, Ciudad Modelo; además de Ramada Encore Puebla, ubicado cerca de la planta de Volkswagen.
Esta diversidad geográfica y de conceptos permite a la operadora atender tanto al viajero corporativo vinculado con la actividad industrial como a quienes llegan por vacaciones, escapadas de fin de semana, reuniones y eventos.
Jesús Aguilar, Director de Operaciones Regional en México para Wyndham Hotels & Resorts Latam, destacó que Puebla ha registrado una dinámica positiva durante 2026. De acuerdo con información compartida por el directivo, el estado ha recibido 8.56 millones de visitantes en lo que va del año, colocándose como la cuarta entidad del país con mayor llegada de turistas a hoteles. Para Wyndham, esta actividad se beneficia también de la cercanía con Ciudad de México y de una conectividad que continúa ampliándose.
“Combina mucho el negocio de los viajeros de negocio más el placer”, señaló Aguilar al referirse al comportamiento del mercado poblano. En su lectura, esta combinación es particularmente importante para las propiedades de la compañía, pues permite diversificar la demanda y aprovechar diferentes momentos de la semana, los cuales van desde el huésped corporativo hasta el viajero leisure, pasando por grupos y eventos.


El negocio sigue siendo estratégico
El segmento corporativo conserva un peso importante dentro de la estrategia de Wyndham. Aguilar explicó que, en México, la tarifa efectiva de la compañía creció 13% interanual, mientras que el desempeño del segmento de negocios no ha mostrado retrocesos. Por el contrario, indicó que este rubro registró un incremento de dos puntos porcentuales.
La relación con empresas, agencias de viajes y socios comerciales forma parte de esta ecuación. Como ejemplo, el directivo mencionó la vinculación de Wyndham con American Express y Volkswagen, una relación que contribuye a generar confianza entre los viajeros corporativos y mantener una demanda constante.
En Puebla, esta dinámica adquiere un interés apalancado por la actividad industrial y empresarial que genera la zona. Ramada Encore Puebla, cercano a Volkswagen, constituye una muestra de cómo la ubicación de una propiedad puede responder directamente a las necesidades del viajero de negocios.
Pero el comportamiento de la demanda no se limita al corporativo. “Jueves, que es de negocios; viernes, de leisure, pero tienen grupos y eventos”, explicó Aguilar al describir el movimiento observado en una de las propiedades poblanas.
Un viajero más inmediato y exigente
La transformación del mercado también está relacionada con la forma en que los mexicanos reservan sus viajes. Aguilar identificó una reducción significativa en el booking window: si anteriormente un desplazamiento podía planearse con una o dos semanas de anticipación, ahora las reservas pueden concretarse apenas uno o dos días antes.
El cambio obliga a las propiedades a ser más ágiles en la gestión de inventario y en la comunicación con el huésped. También modifica las expectativas sobre la experiencia hotelera. “El viajero ahorita es un poco más observador”, apuntó Aguilar, quien identificó seguridad, limpieza, servicio y reconocimiento entre los atributos más relevantes.
En este último punto entra Wyndham Rewards, programa de lealtad que, de acuerdo con el directivo, supera los 123 millones de socios. Para un operador con presencia internacional, el reconocimiento del huésped recurrente se convierte en una herramienta para generar afinidad y estrechar la relación con el cliente.


Inteligencia artificial para agilizar el servicio
La tecnología es otro de los ejes de la evolución de Wyndham. Uno de los principales desarrollos es Wyndham Connect, plataforma basada en inteligencia artificial que permite mantener comunicación con el huésped antes y durante su estancia. A través de mensajes, el viajero puede realizar procesos como el preregistro, proporcionar información de llegada, solicitar opciones de habitación o conocer servicios disponibles.
La herramienta también permite automatizar respuestas a preguntas frecuentes, liberando tiempo operativo para el personal del hotel. Pero la apuesta de Wyndham no consiste en sustituir la atención humana, sino en utilizar la tecnología para hacerla más eficiente.
“Yo debo tener una persona que esté atendiéndote, que te vea la cara y que te dé respuesta”, enfatizó Aguilar. “Lo que hace la inteligencia artificial es encargarse de aquellas cosas que sí podemos sustituir con la tecnología.”
La siguiente etapa apunta hacia una experiencia todavía más personalizada. El objetivo es que la tecnología pueda reconocer preferencias del huésped y facilitar que, por ejemplo, una habitación recurrentemente solicitada esté preparada antes de su llegada. En términos operativos, esto significa transformar los datos de cada estancia en información útil para anticiparse a las necesidades del cliente.
La escala de esta interacción ya genera datos relevantes. Wyndham recibe entre 10,000 y 13,000 mensajes mensuales a través de estas herramientas, de acuerdo con Aguilar, y uno de los indicadores que comenzará a adquirir mayor peso será la conversión de esas conversaciones en ventas adicionales, desde una habitación de mayor categoría hasta alimentos u otros servicios.
Tecnología, rentabilidad y sostenibilidad
La digitalización no es el único frente de innovación. Wyndham también trabaja en medidas de sustentabilidad relacionadas con ahorro de agua, energía y detergentes, además de la instalación de paneles solares y estaciones de carga eléctrica en algunas propiedades.
Estas iniciativas atienden a una demanda creciente de viajeros más conscientes, pero también inciden en los costos. “Si yo genero ahorros en agua, en energía, en energéticos principalmente, pues también va a ayudar a tener mayores utilidades”, explicó Aguilar.
En este sentido, el desempeño de un hotel ya no puede medirse únicamente a partir de su porcentaje de ocupación. La conversión generada por Wyndham Connect, la fidelidad de los huéspedes, los ingresos adicionales y los ahorros derivados de la eficiencia energética comienzan a formar parte de una visión más amplia de rentabilidad.
Con 102 hoteles y 13 marcas en México, además de un pipeline de 32 propiedades, Wyndham encuentra en mercados como Puebla un espacio para combinar crecimiento, segmentación y nuevas herramientas de operación.





