Entre montañas, bosques y la serenidad de su lago, este Pueblo Mágico es uno de los destinos más encantadores para celebrar bodas en México. Su cercanía con la CDMX, la calidad de sus espacios y la diversidad de experiencias elevan cada enlace.
Los espacios de Valle de Bravo destacan por su capacidad de fusionar naturaleza y sofisticación. Jardines de gran extensión, hoteles boutique con compromiso sustentable y recintos en el bosque ofrecen escenarios que permiten diseñar celebraciones a la medida.
Desde ambientes íntimos con terrazas privadas hasta salones rodeados de ventanales que dejan entrar la luz natural, cada lugar se convierte en un lienzo para que las parejas den el “sí acepto” en armonía con el entorno.
La propuesta gastronómica también eleva la experiencia, con menús que van desde canapés mexicanos hasta platillos de autor, acompañados por servicios integrales que aseguran comodidad y personalización en cada detalle.
La hospitalidad de Valle de Bravo se refleja en la atención, desde casas privadas para los anfitriones, spas holísticos, albercas climatizadas y villas exclusivas para huéspedes.


Un recorrido en velero por el lago al atardecer, una jornada de meditación en la Gran Stupa, paseos por el centro histórico entre galerías y cafés, o experiencias de adrenalina como vuelos en parapente y paramotor, hacen de la boda en un viaje completo.



