La princesa Alexandra de Hannover eligió México para recibir el 2026 y encontró en Jalisco un lujo distinto al de los palacios europeos: el de la naturaleza intacta en Costalegre.
Tras recorrer museos en Ciudad de México, viajó al destino acompañada de su pareja, Ben-Sylvester, y un círculo cercano, donde descubrió un refugio de calma y autenticidad.
En el exclusivo hotel Cuixmala, enclavado en una reserva privada de 10 mil hectáreas, la princesa se dejó conquistar por un escenario donde el océano marca el ritmo de los días y las vistas se abren a una playa de tres kilómetros.
Allí, el lujo no se mide en ostentación, sino en el privilegio de despertar con el sonido del mar y caminar entre acantilados boscosos que resguardan una biodiversidad única.
Cuixmala forma parte de la Reserva de la Biósfera Chamela-Cuixmala, ubicada en el municipio de La Huerta, entre Barra de Navidad y Puerto Vallarta. La Costalegre, con sus bahías escondidas y hoteles sustentables, equilibra sofisticación y naturaleza.


Además de Cuixmala, la región presume el Four Seasons Tamarindo, Las Alamandas, el hotel boutique Casa Tilmacalli y espacios como La Copa del Sol o el centro de bienestar Xinalani.
El acceso es posible por vía aérea desde los aeropuertos de Puerto Vallarta y Manzanillo-Costalegre, así como por carretera a través de la troncal 200 o por vía marítima en los puertos de la región.




