Con su arquitectura colonial, calles empedradas y una gastronomía que conquista paladares, esta joya del centro-norte de México ofrece experiencias para toda la familia.
Entre sus maravillas naturales y culturales, destacan sus Pueblos Mágicos, donde la tradición y la belleza se fusionan para brindar una escapada inigualable.
Si lo que se busca son experiencias auténticas en esta temporada, tres lugares imperdibles son Teúl, Villanueva y Pinos, cada uno con su propio encanto.
Teúl, el paraíso del mezcal y la tradición artesanal- Custodiado por gárgolas de cantera, casonas antiguas y naranjos, Teúl de González Ortega es un rincón donde el tiempo parece detenerse. Su centro histórico se caracteriza por sus calzadas empedradas y construcciones del siglo XVIII, mismas que reflejan la riqueza cultural del lugar. Además, es conocido por la producción de mezcal, una bebida espirituosa que forma parte de su identidad.
Para una experiencia completa, existe el tour “Teúl de Tierra Adentro”, que incluye visitas a la zona arqueológica, la mezcalera Don Aurelio, el centro histórico y un paseo en trajinera en la presa La Ticuata. En cuanto al hospedaje, las opciones son Chozas Los Pinitos, o las Cabañas Don Aurelio, que permiten disfrutar del entorno en un ambiente relajado.

Villanueva, historia y naturaleza en un solo lugar- Designado Pueblo Mágico en 2023, este destino destaca por su riqueza histórica y cultural. En su territorio se encuentra la zona arqueológica de Chicomoztoc, también conocida como La Quemada. Este sitio, que alcanzó su esplendor entre los años 600 y 850 dC, es un testimonio de la compleja organización social de la región y sigue siendo un lugar de ceremonias y festivales.
Para disfrutar en familia o amigos, uno de los mejores escenarios es el Parque Acuático “El Salitre”. Un espacio que ofrece albercas, chapoteaderos y toboganes con aguas termales, ideal para un día de relajación. Además, es el municipio con más presas en el estado, lo que lo convierte en un excelente destino para los amantes de la pesca y el ecoturismo.
Pinos, un viaje al pasado minero y mezcalero- Ubicado a 125 kilómetros al sureste de la capital de Zacatecas, Pinos es un Pueblo Mágico con una historia ligada a la minería y al Camino Real de Tierra Adentro, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus templos coloniales y haciendas mineras transportan a otra época.
Entre sus principales atractivos están la parroquia de San Matías, la iglesia de San Francisco y el templo de Tlaxcalilta, un punto obligado a visitar por su maravilloso retablo churrigueresco. También es posible recorrer el Acueducto Los Arquitos y explorar los talleres de alfarería, donde se elaboran los tradicionales jarritos de barro.