El destino centroamericano se postula como ideal para los amantes de las aventuras al aire libre. Desde pasear por una granja hasta escalar una de las montañas más altas del país, Belize invita a sentir la emoción de vivir experiencias únicas.
Sabroso y ecológico
Conocer la historia del cacao es posible mientras pasean por una granja típica para ver el fruto antes de su cultivo en algunas zonas del sur de Belize. Los entusiastas del café pueden optar por una experiencia “de la granja a la mesa” en la localidad de San Antonio e inhalar el rico aroma de los granos de café, directamente “del árbol a la taza”.
Sentirse en la cima del mundo
El Pico Victoria es una de las montañas más altas de Belize y es perfecto para los viajeros en busca de adrenalina. La escalada, que es mejor realizarla en la estación seca, comienza en el Cockscomb Basin Wildlife Sanctuary, la primera reserva de jaguares del mundo. La caminata de dos días merece la pena por los paisajes surrealistas, como las nubes que se ciernen sobre el terreno montañoso.
Hacerse amigo de los animales
El Zoo de Belize ofrece una excursión nocturna. Nadar con tiburones nodriza, rayas y multitud de peces se hace realidad en Shark Ray Alley. Bucear en uno de los tres atolones del hemisferio occidental permite ver de cerca tortugas, tiburones y gran cantidad de peces. En el atolón del Arrecife del Faro, lo más destacado es el Gran Agujero Azul, una de las impresionantes postales de Belize.
Los paisajes sagrados de los antiguos mayas
Entre las opciones están Barton Creek, Río Frío o Che Chem Ha. Para los aventureros en busca de un verdadero desafío, la mejor opción es Actun Tunichil Muknal (ATM). En la Reserva Natural de la Montaña del Tapir, algunos arroyos conducen hacia la cueva, donde los visitantes podrán ver artefactos históricos como cerámicas y esqueletos.




