La renovación hotelera ha dejado de ser un ejercicio meramente estético para convertirse en una estrategia integral que busca responder a las nuevas expectativas de los viajeros y optimizar la operación.
Tres proyectos recientes de Accor en México —Novotel Monterrey Valle, Novotel Mexico City Santa Fe y ibis Monterrey Aeropuerto— ilustran esta transformación con una inversión superior a USD 26.5 millones realizada por sus propietarios.
“Hoy renovar un hotel significa pensar más allá de lo que el huésped ve. El reto es equilibrar experiencia, eficiencia operativa y responsabilidad ambiental”, señaló Lara Teixeira, Vicepresidente Senior de Diseño y Servicios Técnicos de Accor Américas.

En ibis Monterrey Aeropuerto, con más de dos décadas de operación, la renovación bajo el concepto ibis Square transformó el lobby en un espacio multifuncional que integra trabajo, descanso y entretenimiento, con áreas de coworking y juegos. Las habitaciones ahora cuentan con Smart TVs, Chromecast y soluciones de conectividad, mientras que la intervención en sistemas de aire acondicionado, elevadores y planta de emergencia asegura la eficiencia del activo en los próximos años.
En Santa Fe y Monterrey Valle, el concepto Studio RF replanteó habitaciones, salas de reuniones, terrazas y áreas de convivencia. En Santa Fe, incluso se reconvirtieron módulos estándar en suites, ampliando la oferta de estancias; en Monterrey Valle, la renovación continúa con cinco pisos adicionales.
Los proyectos integran además criterios de sostenibilidad: regaderas y griferías ahorradoras, sanitarios de bajo consumo y soluciones de eficiencia energética. Esta visión se alinea con Hosting Change, la estrategia global de sostenibilidad de Accor 2026-2030, que impulsa la descarbonización, la gestión de residuos y la construcción responsable.
“Diseñar para que un espacio dure más y pueda adaptarse significa reducir la necesidad de reemplazos, aprovechar mejor los recursos y preservar el valor del activo a largo plazo”, concluyó Teixeira.





