Valladolid, Yucatán, se ha convertido en un destino emergente para el segmento MICE, gracias a una propuesta que combina infraestructura hotelera, experiencias culturales y conectividad estratégica.
Situada entre Mérida, Cancún y la Riviera Maya, la ciudad ha dejado de ser un punto de paso para convertirse en un escenario competitivo frente a otros polos de reuniones del sureste mexicano.

El Hotel Mesón del Marqués, con más de cuatro décadas operativas, aporta hospitalidad de referencia y espacios diseñados para grupos corporativos, reuniones ejecutivas y programas de incentivos.
Complementando esta oferta, Selva Maya introduce un componente de naturaleza y aventura al turismo de incentivos. Con tirolesas, recorridos en vehículos todo terreno y cenotes, ofrece programas de integración y liderazgo que trascienden la sala de juntas, fortaleciendo la cohesión de equipos en un entorno seguro y sostenible.
La conectividad es otro activo clave: la cercanía con los aeropuertos internacionales de Mérida y Cancún facilita la logística de eventos nacionales e internacionales.
Además, la riqueza cultural y natural de la región —zonas arqueológicas, haciendas, cenotes y turismo comunitario— amplía el valor de cualquier programa MICE, incentivando la extensión de la estancia de los participantes.





