Localizado en el occidente de Belize, el Distrito de Cayo es el corazón verde del país, ya que concentra atractivos que abrazan la aventura, el ecoturismo y la arqueología.
A diferencia de las costas caribeñas y los cayos marinos, esta región fronteriza con Guatemala ofrece un paisaje montañoso cubierto de selvas tropicales, ríos caudalosos y una concentración única de vestigios mayas.
San Ignacio y Santa Elena funcionan como la puerta de entrada a este universo natural y cultural. Conectadas por el puente Hawkesworth sobre el río Macal, estas ciudades son el punto de partida ideal para explorar templos, cuevas y reservas naturales.
Su atmósfera vibrante, marcada por la hospitalidad de su gente y una gastronomía variada que va desde restaurantes de lujo hasta mercados populares, refuerza su atractivo como capital turística del interior beliceño.
Caracol, enclavado en la Reserva Forestal Chiquibul, sigue siendo el sitio maya más grande del país, con su imponente pirámide Caana dominando la selva.



Xunantunich, con su emblemático Castillo y frisos tallados en piedra, ofrece vistas que alcanzan hasta Guatemala. Cahal Pech y El Pilar completan el mosaico de ciudades antiguas que revelan la complejidad política y ceremonial de la civilización maya en la región.
La aventura se extiende bajo tierra con cuevas como Actun Tunichil Muknal, donde se combinan caminatas, natación y el hallazgo de restos óseos utilizados en rituales, incluida la célebre “Doncella de Cristal”. Barton Creek y Río Frío, con sus formaciones de estalactitas y aguas cristalinas, suman experiencias que mezclan misticismo y adrenalina.
El ecoturismo encuentra su máxima expresión en la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge, hogar de cascadas como Thousand Foot Falls y Big Rock Falls, así como en el Parque Nacional Elijio Panti, que resguarda selvas, ríos y vestigios ceremoniales mayas. Tucanes, guacamayas y jaguares completan el escenario que atrae a exploradores de todo el mundo.
Desde el pasado 3 de junio de 2026, Copa Airlines amplió su itinerario hacia Belize con vuelos directos desde Panamá los martes, miércoles y viernes, lo que facilita el acceso a este destino y permite aprovechar al máximo la estancia.






