En una época donde la industria se enfrenta a viajeros cada vez más conscientes, la demanda por las experiencias de conexión y bienestar han pasado de ser una cita en el spa, convirtiéndose en itinerarios que exigen cohesión con las culturas locales y el entorno.
De este modo, destinos como Palm Springs han colocado a la vista de viajeros y profesionales de la industria, múltiples razones para mostrar de qué están hechos. Además de sus recintos de bienestar, el destino californiano ofrece un plus al descanso y lujo convencional.
En conversación con Rèport, Carolina Viazcan, vicepresidenta de ventas de Visit Greater Palm Springs, destacó que el destino vive una etapa de renovación enfocada en diversificar su oferta y ampliar su presencia en mercados internacionales como México y Centroamérica.
“Hay un poquito para todos”, afirmó Viazcan. “Desde spas para relajarte y piscinas para disfrutar el sol, hasta nuevas aventuras como Desert Surf, un concepto donde puedes practicar surfing en medio del desierto”. A esta oferta se suma el recién inaugurado Palm Springs Surf Club y la apertura de nuevos complejos vinculados al turismo de bienestar.
Pero el gran diferenciador de Palm Springs no solo radica en su oferta lifestyle. La conexión con las comunidades originarias y el respeto por la herencia cultural de la región se han convertido en uno de los pilares de desarrollo turístico más importantes del destino.
Viazcan explicó que la presencia de la tribu Cahuilla Indians ha permitido construir experiencias estrechamente ligadas a la identidad local, desde museos y aguas termales milenarias, hasta actividades culturales y ceremonias ancestrales.
“Para nosotros es muy importante contar esa historia, porque para ellos es sagrado. Las montañas son sagradas y la conservación es algo muy importante”, destacó.
En los últimos años, las comunidades indígenas han fortalecido su participación dentro de la actividad turística mediante museos, festivales, experiencias gastronómicas y talleres culturales que permiten a los visitantes conocer tradiciones como la elaboración artesanal de canastas con hojas de palma o las danzas ceremoniales que acompañan eventos especiales en la región.
La ejecutiva subrayó que este enfoque ha generado un impacto económico positivo tanto para el destino como para las comunidades locales, impulsando además la llegada de convenciones y viajeros interesados específicamente en el turismo cultural y de raíces.
Otro de los elementos que Palm Springs busca potenciar es su conectividad y cercanía con otros grandes destinos turísticos del oeste estadounidense. Ubicado a solo dos horas de Los Ángeles y San Diego, así como en ruta hacia Las Vegas y Arizona, siendo una parada estratégica para circuitos multidestino.
“Palm Springs a veces la gente no lo reconoce o no sabe exactamente dónde está, pero cuando llegan descubren algo completamente distinto y muy accesible para diferentes presupuestos”, señaló Viazcan.
Como parte de su estrategia internacional, Visit Greater Palm Springs proyecta intensificar las misiones comerciales en México para capacitar a agentes de viajes y turoperadores sobre la diversidad del destino. Paralelamente, el aeropuerto local avanza en un ambicioso plan de expansión a diez años que contempla atraer nuevas rutas internacionales, incluyendo conexiones directas desde México.



