Con la llegada de la primavera, la Riviera Nayarit resalta como uno de los destinos más dinámicos del Pacífico mexicano, capaz de atraer tanto al viajero de placer como al sector B2B.
La región ofrece más de 300 kilómetros de costa y una infraestructura en constante crecimiento que combina hoteles boutique, resorts de lujo y comunidades costeras con identidad propia, lo que la convierte en un caso de estudio relevante para la industria.
Uno de sus principales atractivos son las Islas Marietas, parque nacional protegido que simboliza el potencial del turismo de naturaleza y la importancia de la conservación como valor agregado. A ello se suma el magnetismo cultural de Sayulita y San Pancho, pueblos que han sabido capitalizar su espíritu artístico para atraer a un mercado boho-chic.
La temporada también coincide con el avistamiento de ballenas jorobadas, un fenómeno natural que refuerza la vocación de la región como destino de ecoturismo de alto impacto.
Para la región, la gastronomía del Pacífico es un atributo que se acentúa en sus ceviches, aguachiles y propuestas de autor que han colocado a la Riviera Nayarit como referente culinario internacional, generando un atractivo adicional para el turismo de alto valor.
En paralelo, la oferta hotelera se diversifica con proyectos como los de Marival Group, integrados al portafolio de Accor, que responden a distintos segmentos —familias, estancias prolongadas y turismo de bienestar— y consolidan la competitividad del destino.
La conectividad es impulsada por el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, que facilita el acceso desde Estados Unidos y Canadá, mercados prioritarios para la región.
Finalmente, la apuesta por el turismo responsable y de bienestar, con actividades en reservas naturales y spas holísticos, refleja la alineación de Riviera Nayarit con las tendencias globales de viaje, que revelan una demanda creciente por experiencias sustentables.



