En la Puerta del Sol, uno de los espacios más emblemáticos y concurridos de Madrid, fue develada una pieza artística intervenida del Oso y el Madroño, elaborada con arte wixárika.
La obra, instalada frente a la escultura original, establece un diálogo simbólico entre ambos territorios y proyecta un mensaje de conexión cultural desde uno de los puntos urbanos más transitados de Europa.
Esta intervención forma parte de la estrategia de proyección internacional, orientada a posicionar al estado desde su identidad profunda y el reconocimiento de las culturas originarias como eje de desarrollo. La pieza incorpora técnicas de chaquira y símbolos esenciales de la cosmovisión wixárika, vinculados al origen y al equilibrio del mundo.
La elección de la Puerta del Sol —hogar del Kilómetro Cero y escenario de acontecimientos históricos— refuerza el carácter simbólico del gesto. Miles de personas transitan diariamente por este espacio, donde la presencia del arte wixárika transforma el entorno en un punto de encuentro entre historia, espiritualidad y contemporaneidad.
La obra también subraya la relevancia de Nayarit como territorio sagrado para el pueblo wixárika, al albergar Tatei Haramara, punto de origen según su tradición, e inicio del camino ceremonial hacia Wirikuta, sitio sagrado inscrito como Patrimonio Mundial de la UNESCO.
La develación contó con la presencia de artesanos wixárikas, autoridades de Madrid y Nayarit, y el escultor de la pieza. La acción se suma a una estrategia que busca posicionar a Nayarit en escenarios internacionales a través del arte originario como lenguaje universal.
El estado ofrece múltiples espacios para conocer esta cultura en su contexto vivo, desde comunidades en El Nayar y La Yesca, hasta zonas urbanas como Sayulita, Tepic y la colonia Zitacua, donde los visitantes pueden acercarse a rituales, símbolos y procesos artesanales que revelan la espiritualidad del pueblo wixárika.




