El pasado 7 de noviembre, el MSC Seascape arribó a su nuevo puerto base en Galveston, Texas, marcando el inicio de una nueva etapa para MSC Cruceros en Estados Unidos.
Desde el reciente fin de semana, el barco ofrece itinerarios de 7 noches hacia el Caribe occidental, con escalas en Costa Maya y Cozumel, México, así como en la Isla de Roatán, Honduras. Las salidas se realizarán todos los domingos durante todo el año desde la moderna Terminal de Cruceros 16, inaugurada en el puerto texano.
El MSC Seascape es uno de los barcos más grandes e innovadores de la naviera, diseñado para combinar el estilo europeo con la comodidad estadounidense.
A bordo, los pasajeros encontrarán experiencias que van desde entretenimiento familiar hasta opciones de lujo exclusivo, consolidando al barco como una propuesta versátil para todo tipo de viajeros.
Entre las novedades destacan los sabores inspirados en Texas, con menús que evocan la cocina del sur y la costa del Golfo, además de bebidas regionales en espacios temáticos.
El entretenimiento también tendrá un sello texano con la banda country residente The Lone Star, espectáculos de Dueling Pianos, clases de baile country y la fiesta Big Texas Sailaway, que se suman a las producciones teatrales ya tradicionales en MSC Cruceros.


Las familias disfrutarán de experiencias únicas como el simulador de carreras de Fórmula 1 y Robotron, que combina la adrenalina de una montaña rusa con música personalizada. Con más de 696 m² dedicados a los niños, el barco ofrece diversión ilimitada para los pequeños.
El MSC Yacht Club eleva la experiencia con un concepto de “barco dentro del barco”: suites de lujo, restaurante privado, salón, bar, terraza y piscina, además de servicios premium como mayordomo 24/7, embarque prioritario y asientos VIP en los espectáculos.




