Europa sigue siendo un destino predilecto para los amantes de los parques temáticos. Desde los icónicos castillos de Disneyland hasta las emocionantes montañas rusas de Europa-Park, estos son los parques más visitados del continente.
Los parques de atracciones en Europa continúan atrayendo a millones de visitantes cada año y son el imán para un importante movimiento turístico intracontinental. Aunque el viajero latinoamericano suele mirar hacia Estados Unidos para los parques temáticos y de diversiones, el Viejo Continente tiene un amplio abanico de propuestas que potencian la diversión en viajes familiares y con amigos. Para tener a mano, un listado con los diez favoritos del continente.
1. Disneyland Park (Francia)
El clásico indiscutido del entretenimiento familiar en Europa. Con su emblemático Castillo de la Bella Durmiente y atracciones inspiradas en los grandes éxitos de Disney, Disneyland París sigue siendo el parque más popular del continente y un destino soñado para visitantes de todas las edades.
2. Europa-Park (Alemania)
Ubicado en el suroeste de Alemania, este parque ofrece una amplia variedad de áreas temáticas inspiradas en distintos países europeos. Su expansión continua, incluyendo zonas como la dedicada a Croacia, lo posiciona como uno de los complejos de ocio más destacados de Europa.
3. Walt Disney Studios (Francia)
El segundo parque del complejo Disneyland Paris sigue ganando protagonismo. Con atracciones ambientadas en el universo Pixar y futuras expansiones dedicadas a franquicias como Frozen y El Rey León, se consolida como una de las opciones preferidas por el público.

4. Efteling (Países Bajos)
Este parque neerlandés se distingue por su atmósfera de cuentos de hadas y su propuesta estética única. Inspirado en leyendas y fábulas, Efteling combina atracciones modernas con una ambientación mágica, y sigue ampliando su oferta con nuevas propuestas temáticas.
5. Tivoli Gardens (Dinamarca)
En pleno centro de Copenhague, Tivoli es uno de los parques más antiguos del mundo aún en funcionamiento. Su equilibrio entre tradición y modernidad, así como su entorno urbano, lo convierten en una opción destacada tanto para turistas como para residentes.